Cuando comienzas a hacer Coaching una de las primeras cosas que has de asumir es que estas infectado por el virus del Sabelotodismo.
Para aquellos que no lo sepáis, el Sabelotodismo es un virus ampliamente esparcido por toda la población. Todos y todas estamos infectados. Todos nos hemos topado o lo hemos sufrido en alguna o otra situación. El Sabelotodismo afecta a las personas de la siguiente manera: nos hace pensar que nuestra experiencia es tan buena, tan formidable, tan extraordinaria, que es extrapolable a todos los demás y que, por lo tanto, lo que a nosotros nos funcionó en un momento, situación y contexto concretos, les será de utilidad a los demás. Las formas más comunes en las que se manifiesta este virus son los consejos, indicaciones, sugerencias y básicamente todo aquello que pase por obviar la experiencia de nuestro interlocutor y nos permita expresar la nuestra. Dar rienda suelta al Sabelotodismo y no combatirlo de forma activa es tremendamente peligroso por tres razones:
- Nosotros seremos responsables de las consecuencias de las sugerencias, consejos o indicaciones que demos a otros.
- Cuando estamos pensando en como dar respuesta desde nuestra experiencia, nos estamos centrando en cómo responder y no en lo que nos están diciendo.
- Lo que nos fue útil a nosotros en un contexto/situación concretas no tiene porque serlo para otra persona. Es más, nuestro consejo puede resultarle totalmente inútil y en algunos casos hasta perjudicial. Dejadme que lo ilustre de la siguiente forma, es como si un mono le diera consejos a un perro de cómo subirse a un árbol, cuando el perro intentase subir el árbol basándose en los consejos del mono le seria totalmente imposible y muy frustrante.
El Coaching consiste en combatir de forma activa al Sabelotodismo suprimiendo nuestro afán de sugerir e indicar y cambiándolo por preguntas. Preguntas que estimulen a nuestro interlocutor a buscar en, base a su propia experiencia, cuál es la mejor manera de actuar frente a la situación que se plantea. Frenando el Sabelotodismo generamos un espacio de reflexión que abre nuevas perspectivas y que empodera al interlocutor.



