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¿QUÉ ES EL CÍRCULO DE INFLUENCIA?

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Entendiendo el círculo de influencia y el círculo de preocupación

Uno de los conceptos más transformadores en el ámbito del desarrollo personal y profesional es la distinción entre el círculo de influencia y el círculo de preocupación. Esta idea fue popularizada por Stephen Covey en su libro de 1989, Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, y es esencial para comprender y mejorar nuestra efectividad y bienestar.

Es imporntante mencionar que antes de Covey, los estoicos utilizaban un concepto análogo llamado «dicotomía del control». Este concepto, fundamental en la filosofía estoica, se refiere a la distinción entre lo que está bajo nuestro control y lo que no lo está. Según los estoicos:

  1. Bajo nuestro control: Nuestras propias acciones, pensamientos, decisiones y actitudes.
  2. Fuera de nuestro control: Eventos externos, las acciones de otras personas y las circunstancias que nos rodean.

La práctica estoica se centra en enfocarse en aquello que podemos controlar (nuestros pensamientos y acciones) y aceptar con serenidad aquello que no podemos controlar.

Julian Rotter, en su teoría desarrollada en la década de 1950, tambien nos describe cómo las personas perciben las causas de los eventos en sus vidas. Rotter distingue entre un –  locus de control interno (cuando creemos que podemos influir en los eventos) y un locus de control externo (cuando creemos que no podemos influir en ellos).

Retomando la idea de Covey, para mí, fue toda una revelación darme cuenta de cuánto tiempo pasaba en el círculo de preocupación y del inmovilismo que esto generaba en mi vida. Cambiar este enfoque fue una de las cosas más importantes que he hecho y me permitió gestionar eficazmente mi vida. Dejé de ocupar un porcentaje elevado de mi tiempo en pensamientos circulares sobre cosas que no podía cambiar y me centré en aquellas que sí podía influir. Este cambio me llevó a la acción y a avanzar significativamente en mis relaciones, trabajo y retos personales y  por eso me gustaría compartir contigo esta valiosa herramienta.

La diferencia clave: influencia vs. preocupación

El círculo de preocupación abarca todas las cosas que nos importan pero sobre las cuales tenemos poco o ningún control directo. Esto incluye grandes problemas globales como el cambio climático, la política internacional y eventos que ocurren lejos de nuestra esfera inmediata. Es fácil quedar atrapado en este círculo, dedicando tiempo y energía mental a cuestiones sobre las cuales no podemos ejercer ningún impacto directo.

En contraste, el círculo de influencia se centra en las áreas donde nuestras acciones pueden tener un efecto real y nos empuja a la proactividad. Aquí es donde debemos invertir la mayor parte de nuestra energía para lograr un impacto tangible. Esto incluye nuestras relaciones personales y profesionales, nuestras acciones diarias y decisiones, y el ambiente inmediato que nos rodea.

El círculo de control

Dentro del Círculo de Influencia, existe una subcategoría llamada círculo de control. Este es el núcleo donde tenemos el 100% de control, generalmente limitado a nuestros pensamientos, acciones y respuestas. Enfocarnos en este círculo nos permite desarrollar un sentido de autonomía y propósito, fortaleciendo nuestra capacidad de influir en el mundo que nos rodea de manera significativa.

Ideas para enfocarnos correctamente

Ideas para enfocarnos correctamente

  1. Identificación correcta de preocupaciones vs. influencia: El primer paso es identificar claramente qué pertenece a tu círculo de preocupación y qué a tu círculo de influencia. Por ejemplo, en un entorno empresarial, podrías preocuparte por las decisiones estratégicas de la alta dirección (fuera de tu control) en lugar de centrarte en mejorar la eficiencia de tu equipo (bajo tu influencia). Esta distinción te permitirá redirigir tu energía hacia áreas donde realmente puedes hacer una diferencia y ser proactivo.
  2. Enfoque en el círculo de control: Desarrolla hábitos y prácticas que fortalezcan tu control interno. Esto puede incluir la meditación, la autorreflexión y el establecimiento de metas claras y alcanzables.
  3. Acciónes proactivas en el círculo de influencia: Toma acciones concretas que amplíen tu Círculo de Influencia. Por ejemplo, en el contexto profesional, puedes trabajar en mejorar tus habilidades de liderazgo o establecer redes de contactos que te permitan influir positivamente en tu entorno.

En mi caso, para determinar si estoy en el círculo de preocupación o en el círculo de influencia,  me es util parar y evalúar si lo que estoy pensando me aporta valor. Me pregunto si este pensamiento me mueve a hacer algo, a mejorar alguna situación, o si simplemente me ha llevado a un bucle de retroalimentación cerrado.

Este es para mí un punto clave. Cuando tengo dudas sobre en qué círculo estoy, me detengo y analizo si el pensamiento me dirige a algún lugar productivo, si me aporta valor o si me mantiene atrapado en la rueda del hámster de la preocupación.

Gracias a esta práctica, con el tiempo he ampliado mi círculo de influencia y de control en mi entorno laboral y personal de varias maneras. Al pasar más tiempo en el círculo de influencia/control, he podido mantenerme proactivo ejecutar acciones que me han abierto nuevas puertas aún cuando las cosas eran inciertas. Al mismo tiempo, cuando mis intentos no resultan como esperaba y las puertas se cierran, en lugar de estancarme preguntándome qué hice mal, me concentro en mi círculo de influencia buscando otras alternativas para seguir avanzando. Esta mentalidad me ha permitido mantenerme proactivo y resiliente, siempre enfocado en las oportunidades y acciones que puedo controlar.Como dijo Viktor Frankl,

«Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio reside nuestro poder para elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta yace nuestro crecimiento y nuestra libertad».

Esta filosofía no solo se aplica a situaciones extremas, sino que es una guía diaria para enfrentar los desafíos con resiliencia y sabiduría.