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La Inteligencia Colectiva

19 de enero de 20263 min de lectura

El liderazgo no puede ser entendido simplemente como la capacidad y brillantez individuales. A pesar de que resulte increíble, a día de hoy aún nos encontramos con líderes que aún lo ven así y que siguen resistiéndose a verlo como lo que realmente es: la capacidad de orquestar el éxito colectivo.

¿Qué significa Fomentar el Trabajo en Equipo?

Esta dimensión mide la habilidad que un líder tiene para promover el trabajo en equipo de alto rendimiento, no solo dentro de su grupo directo, sino a través de toda la organización y en todos los equipos de los que forma parte. Los líderes que tienen desarrollada esta capacidad son líderes que no buscan ser las estrellas o que les cuelguen la medalla, sino que conciben el éxito en términos de sinergia y espíritu de equipo.

Esta es, pues, una competencia creativa que libera energía y rendimiento; esto lo vemos en los siguientes elementos clave:

  • Capacidad de aprovechamiento de la inteligencia colectiva: Cuando las organizaciones crecen en complejidad (o lo hace su contexto), el éxito y la sostenibilidad del proyecto dependen de la capacidad de utilizar la inteligencia de todos, no solo la del líder.

  • Se tiende a la generación de un clima positivo: Estos ambientes respaldan a las personas para que den lo mejor de sí mismas, fomentando la motivación y la cooperación.

  • Apertura en la comunicación: Lo detectamos en conversaciones sinceras y que permiten abordar directamente las cuestiones que obstaculizan el desempeño del equipo.

  • Hay un liderazgo compartido: El líder permite que los miembros del equipo asuman responsabilidades, compartiendo el mando y fortaleciendo de esa manera la capacidad operativa del grupo.

¿Qué ocurre cuando un líder no tiene esto trabajado?

Cuando un líder no es consciente de la importancia de esta dimensión del liderazgo o no la tiene trabajada, conlleva riesgos significativos que pueden llevarlo al estancamiento, tanto de su carrera, la de su gente y la de los resultados de su unidad de negocio. ¿De qué manera ocurre esto? Hay por lo menos dos formas principales en las que un líder puede fallar al fomentar el equipo:

1. El control excesivo Muchos líderes son promovidos por su éxito individual, pero fracasan al intentar gestionar la complejidad colectiva. Las principales formas de obstaculizar al equipo suelen venir de:

  • Tomar demasiadas decisiones sin involucrar al equipo en ellas.

  • Enfocarse más en dar instrucciones en lugar de facilitar que el grupo encuentre su propio camino.

  • No delegar, o hacerlo de forma que sigue controlando el "cómo" y el "qué" de cada tarea.

2. La falta de control y dirección Por el contrario, la ineficacia también puede surgir de una postura demasiado pasiva:

  • Carecer de la capacidad de tomar decisiones oportunas, dejando al grupo desorientado.

  • Evitar o ignorar los conflictos interpersonales del equipo, permitiendo que los problemas se agraven.

  • Esforzarse demasiado por complacer a todos, lo que diluye el enfoque en los resultados.

Existe una fuerte correlación entre las competencias creativas de relaciones y la efectividad del liderazgo. Los datos sugieren que las deficiencias en el trabajo en equipo suelen estar vinculadas a tendencias reactivas, como la Arrogancia (que requiere que los demás permanezcan "pequeños" para que el líder brille) o el Control excesivo, lo cual termina reduciendo la calidad de las relaciones y, por ende, el desempeño final del negocio.

Fomentar el trabajo en equipo no es una "forma blanda" de liderar, sino una estrategia de alto rendimiento. Un líder que no desarrolla esta capacidad corre el riesgo de convertirse en un cuello de botella para su organización, limitando la innovación y la sinergia necesarias para prosperar en la incertidumbre. El camino hacia la efectividad implica transitar de un éxito basado en el esfuerzo individual hacia un liderazgo empoderador que potencie la capacidad colectiva.

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