
Tengo la impresión de que menudo complicamos demasiado la ética en el liderazgo. Creamos códigos de conducta de 50 páginas o hacemos seminarios interminables.
Pero Kant resolvió la cuestión fundamental de la integridad hace más de 200 años con el Imperativo Categórico.
La regla es muy sencilla: Actúa solo según aquellos principios que desearías que se convirtieran en ley universal.
Antes de tomar una decisión o sentar un precedente, pregúntate: "Si todos y cada uno de los empleados de mi organización hicieran exactamente lo que estoy a punto de hacer, ¿prosperaríamos o colapsaríamos?"
- Si llegas tarde a las reuniones, ¿aceptas que todos los demás también lleguen tarde?
- Si te saltas un protocolo de seguridad para ahorrar tiempo, ¿quieres que ese sea el estándar universal?
- Si acaparas información, ¿te parece bien una cultura en la que nadie comparte datos?
La verdadera moralidad en el liderazgo no consiste en ser "agradable". Se trata de coherencia. Significa exigirte a ti mismo exactamente los mismos estándares que esperas de los demas
T'ha ressonat?
Si això connecta amb alguna cosa que estàs treballant, parlem-ne.
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